miércoles, 28 de marzo de 2012

39 - MI HERMANA PEQUEÑA, GEMMA




      Mi hermana pequeña, Gemma, era muy miedosa, más que yo, y para poder dormirse necesitaba que alguien le cogiera de la mano. Como dormíamos las dos en la misma habitación, y en camas separadas por una mesilla de noche, yo alargaba la mano hacia la suya y colocábamos una silla en el medio para apoyarlas.


Mi madre con Gemma

Gemma en Pl. Catalunya

Con Julia 

      Intentando que se durmiera pronto, yo le contaba cuentos e historias, muchas de las cuales, eran vidas de santos y mártires que había leído en los tebeos de "Vidas ejemplares". Pero, Santa Lucía que se arrancaba los ojos y los ponía en un plato, y el santo al que martirizaban en una parrilla, no eran precisamente unos temas  que ayudaran a conciliar el sueño, así que nos pasábamos gran parte de la noche agarradas de la mano, hasta que al final se dormía.


Gemma y yo

Con mi padre y mi prima Laura

En el Parc de la Ciutadella

      Cada noche, antes de acostarse, Gemma tenía un ritual: preguntar a mi madre si se había apagado el gas, si se había cerrado la puerta con llave, si los los grifos estaban bien cerrados, y miraba debajo de su cama por si hubiera algún monstruo escondido. Pobrecita, lo pasaba mal de verdad.

      A mi tío Pepito, que vivía debajo nuestro, le gustaba asustarla cuando ella subía la escalera de casa, y Gemma le advertía "tiete, no me asustes ¿Eh?", pero cuando más se lo decía, más la asustaba ¡qué tremendo ha sido mi tío!


En Las Planas

Más grandecita


          Cuando íbamos al colegio Pelayo, le tocó hacer la comunión,  pero tuvo que hacerlo de corto, ya que por entonces la Iglesia sacó la moda  de que los niños debían hacer la Primera Comunión por fe y con fervor eliminando lujos y boatos (ellos precisamente), así que nuestra modista, Salomé, le hizo un vestido corto blanco con un abrigo de primavera rosa.

Gemma es la de rosa


La estampa que
repartió, era muy moderna

     La verdad es que iba preciosa, pero todas las niñas se quedaron con las ganas de llevar el vestido largo, que por mucho que dijeran los curas, la ilusión de hacer la comunión era, precisamente, poder llevar ese vestido.

Vestida de comunión en el
colegio

     La hizo en la Parroquia de Sant Pere de las Puelles, donde nos bautizaron a todos nosotros y a casi toda la familia. También, casi todas las bodas se celebraron allí.


       Algo más tarde, cuando los tres hermanos mayores ya trabajábamos, la cambiaron de colegio para ir a la Academia Alvarez, que estaba en la calle Princesa. Era mucho mejor colegio que el anterior, y aunque entonces no estaba permitida la enseñanza en catalán, las canciones siempre las cantaban en este idioma, el de Catalunya, y de esta manera se familiarizó con él y lo aprendió fácilmente.

Gemma con los vecinos y mi prima
Mª Jesús delante de la iglesia, 
en un bautizo

      Mi hermana Gemma tuvo un gran amigo en la infancia. Era nuestro vecino Jesús, ya que tenían edades parecidas, y en esa época no había niñas de sus edad en la escalera. Unas veces jugaban en casa y otras en casa de él.


         Al estar siempre juntos, se les hacía broma diciendo  que eran "novios", algo que Fina, la madre de Jesús, se lo tomaba con buen humor y hasta compraba pequeños obsequios para que su hijo se los regalara a mi hermana.Recuerdo que un día de Sant Jordi, le regaló una vela con forma de flor.

Jesús el día de su comunión,
y Gemma

        El "noviazgo" se rompió cuando mis padres se fueron de Barcelona para ir a vivir al Vallés Occidental. Gemma tenía entonces  unos 12 ó 13 años, y ya no volvieron a verse en muchos años, hasta el funeral de mi padre. Posiblemente, a Jesús ya le rondaba su enfermedad y falleció poco tiempo después, siendo todavía muy joven.


Jesús y Gemma
          


  

10 comentarios:

Mª Trinidad dijo...

Precioso relato y fotografías, en la Plaça Catalunya, en Sant Pere de les Pueles, en la Ciutadella, en fin en todos sitios, si yo tuviese nada más que un cuarto de mitad de fotos, estaría yo muy contenta, me alegro un montón Montse.
Un abrazo muy fuerte guapa, si vas dando la ronda de hermanos, pronto falta poco para el tuyo.
un beso.

Montse dijo...

Gracias, Mari Trini,Gemma es la pequeña y última, así que la historia va llegando a su fin, va quedando poco para contar, pero aún queda.
Un beso, guapa.

Gemma dijo...

Montse, el colegio de la calle Princesa era la Academia Alvarez.
Si me quede con las ganas en aquellos tiempos de llevar vestido largo en mi comunión, pero bueno, aproveche el vestido todo el verano.
Todavía soy "algo miedosa". ¿Que le vamos a hacer?.
No dejes de escribir, que con tu memoria encontraras algo que recordar.
Venga, que lo haces muy bien, guapa.
Un abrazo.

Montse dijo...

Gemma, ya lo he arreglado, he puesto Alvarez, y eso que hace poco estuvimos hablando de la academia. El vestido de la comunión lo aprovechaste hasta el año siguiente, cada vez más corto.
Ay, nuestros miedos.
Un beso, bonica.

Ah! la Julia dice que todavía guarda la vela.

Mari-Pi-R dijo...

Gran ternura con esta entrada. Por supuesto que las historias que le contabas no le ayudaban a dormir ni a ti tampoco.
No sabia el detalle del vestido corto, siempre me preguntaba por qué no se siguió con el vestido largo ya que era todo un primor para cada niña.
Siento lo de su amigo Jesús.
Un abrazo muy fuerte

Júlia dijo...

Que guapa y graciosa era y es, nuestra hermana Gemma y que "cagonas" erais las dos, yo creo que con la gran imaginación que teniais las dos, incrementabais el miedo, pero lo cierto es, que no se puede evitar y que se pasa muy mal, de mayor tenemos otros "miedos"..

La vela en forma de rosa que le regaló Jesús a Gemma, todavía corre por casa, no se había encendido núnca hasta hasta hace unos días, que nos quedamos sin luz y la utilizamos. Fué unas bonita amistad, era un niño muy bueno y cariñoso y su familia, buenos vecinos.

Muy bonitas fotos de nuestra querida familia, enmarcadas por esos bellos rincones de nuestra amada Barcelona.

Petonets.

Montse dijo...

Gracias, Mari-Pi-R, pues no sabes lo atenta que escuchaba ella las historias, el morbo infantil nos podía.
Efectivamente, la Iglesia prohibió vestir de largo a las niñas, con lo que les gustaba a ellas. Ahora, mucha gente lo que hace es que cuando sale de la iglesia le cambian el vestido corto por uno largo, pero no veas el gasto que debe suponer eso. También hacen vestidos que son cortos pero se pueden hacer largos con algún sistema de cremalleras o algo así.
Fue una lástima lo de Jesús, tan joven.
Un beso, guapa.

Montse dijo...

Julia, suerte que tu casa es grande y aún guardas cosas que nosotras ya lo hubiéramos tirado, por falta de espacio.
Qué miedicas...
Petonets.

overload dijo...

Me llamo Emilio, no doy crédito encontrar esto, di mis primeros pasos de la enseñanza en esta escuela dejándola al llegar a 3º de EGB por motivos familiares, recuerdo al director "Sr.Enriq" y tengo recuerdos muy vagos de aquellos días, me gustaría mucho pedir fotografías, a alguno de vosotros de la escuela de aquella época, se me caen las lágrimas de nostalgia al leer estas lineas.

un abrazo.

overload02@hotmail.com

Montse dijo...

Hola, Emilio, en este post nombro los dos colegios, el Pelayo y el Alvarez, y me imagino que te refieres a este último, ya que el director del Pelayo se llamaba Ricart, he de preguntarle a mi hermana Gemma, que es la que fue a esta academia, si recuerda el nombre del director. Siento decirte que del Alvarez no tenemos fotografías.
En caso de que te refieras al Pelayo, he de decirte que muchos alumnos se reúnen en una cena anual, a la que mis hermanas y yo acudimos este año, y hay cantidad de fotografías.
No sabes lo que me alegra el ver que este humilde blog provoque alguna emoción al hacer recordar nuestra infancia, sea de la época que sea.
Muchas gracias, y un a brazo.