jueves, 19 de abril de 2012

46 - EL TRABAJO DE JUANITO


    Mi hermano Juanito (para mí siempre será Juanito, por muchos años que cumpla) tuvo su primer empleo en un taller en el que hacían moldes metálicos para baldosas. Estaba en la calle Pallars, en el barrio de Poble Nou, enfrente de donde vivía mi tío Alfredo.

      
Mis hermanos Julia y Juanito

      Estuvo poco tiempo en el taller ya que encontró trabajo en Hilaturas Fabra y Coats, en Sant Andreu. Empezó ejerciendo  de botones y fue ascendiendo hasta trabajar en las oficinas, y por último, encargado de la sección de tinturas.


Hilaturas Fabra y Coats

Publicidad antigua de hilos 
Fabra y Coats

       Los trabajadores de la Fabra y Coats tenían un carnet para comprar en el economato de la empresa, que estaba en Pº Fabra y Puig. Mi madre no iba muy a menudo a comprar allí porque nos pillaba lejos, pero cuando lo hacía, para mí era una fiesta y me gustaba acompañarla porque llevábamos a casa cosas que no solía comprar normalmente, entre ellas una bolsa de caramelos, que solían ser de café con leche de Vda. Solano, o  de piñones de El Caserío.

El carnet del economato

      Cuando Juanito tenía unos 15 años jugaba al fútbol en el Atlético Badalonés, y más tarde en el equipo de la Fabra y Coats, el Ancora FC, siempre de portero.


El portero es Juanito, el más guapo

     Cuando Juanito dejó de jugar a fútbol, para ganarse un dinerillo extra porque ya tenía novia, empleaba los festivos, y a veces laborables por la noche, para hacer de anotador en los partidos de baloncesto, desde Juveniles hasta Primera División.



    Como la Fabra y Coats era una multinacional escocesa y catalana, iba cambiando de dueños continuamente, hasta que los últimos que llegaron lo hicieron con intención de cerrar la fábrica. Y encontraron el modo de quitarse de encima a los trabajadores con más antigüedad sin soltar un duro.
    
       A mi hermano, después de 40 años en la empresa, sin haber estado nunca, pero nunca, ni un solo día de baja y cumpliendo con su trabajo, los nuevos empresarios le cambiaron de puesto. De ser el encargado en el "Ram de l'Aigua" donde se hacían las tinturas para los hilos, le ubicaron a descargar maquinaria.

      Mi hermano, dolido y humillado, les demandó, por lo que la empresa logró llegar a un acuerdo con él y decidió marcharse de la empresa donde había estado toda su vida. Afortunadamente, había compaginado su trabajo en la Fabra, con otro empleo en una empresa de retrovisores y accesorios para vehículos, donde sigue actualmente.

Mis hermanos Juanito
 y Gemma

   La Fabra y Coats, cerró sus puertas en el año 2006, pero su recinto y edificios, tan unidos al barrio de Sant Andreu, se han convertido en equipamientos del Ayuntamiento.


Recinto de la Fabra y Coats, en el 
barrio de Sant Andreu

      





15 comentarios:

Mª Trinidad dijo...

Y desde que la Fabra y Coats, cerró, ahora tenemos hilos de los chinos, que son malos hasta para coser un botón...
Tu hermano muy guapo, y hay que ver lo que es la vida, toda la suya trabajando para que luego cuando te exprimen como un limón ...a hacer puñetas, no lo veo justo, pero tu hermano hizo lo correcto según explicas Montse.
Un abrazo muy fuerte y como siempre muy bien querida, un beso.

Josep dijo...

Tu hermano hizo muy bien Montse, aunque supongo que a ninguno de ellos les importó demasiado lo que pasó. Si tu hermano hubiese actuado de otra forma también les hubiese dado igual.
Es cuestión de dignidad. Estoy plenamente con él.
El Fabra era muy super conocido en aquellos tiempos. El Barça creo que compró el equipo y se convirtió en el Barcelona Atletic. Llegó un año a 1ª división, al cabo de un tiempo, supongo cuando se vendio pasó a ser Barça B.

Lo que no se es si la compró otra empresa o no, lo digo porque yo veo en alguna merceria estos carretes de hilo.

http://www.bcn.cat/fabriquesdecreacio/es/fabra.html

Un petó.

Montse dijo...

Todo lo que venden los chinos es malo, Mari trini, han acabado con las mercerías, las ferreterías y con algunas papelerías. Antes había mercerías en todos los barrios y cuando tienes que comprar una cosa en concreto tienes que ir a la quinta forca.
Mi hermano es guapísimo, y no es porque sea mi hermano, a mi madre siempre le decían "Pero, que guapo es su hijo".
Además muy sensible y lo de la Fabra le dolió mucho.
Un abrazo y un beso.

Montse dijo...

Josep, la empresa cerró la fábrica de Sant Andreu, pero siguen fabricando fuera de España, y aquí, creo que en Rubí, tienen una nave donde los distribuyen.
Como digo en el post, los edificios se utilizan ahora como equipamiento cultural y también, en una parte del recinto, han hecho una asociación algunos antiguos compañeros de la Fabra, todos conocidos de mi hermano, donde se reúnen y hacen salidas y actividades y han creado un blog

http://www.amicsfabracoats.ea26.com/

Ahora he recordado, como curiosidad, que fabricaban el hilo rojo que abría las cajas de El Caserío.

Petons.

Eastriver dijo...

Estas entradas tuyas tienen todas ese tono melancólico en el que podemos reconocernos muchos. Lo que es inusual es lo mal que trataron a tu tío: no era habitual. Lo normal era una fidelidad a prueba de bomba, tanto del trabajador como del empresario. Aunque todos sabemos que el empresario ha hecho y deshecho, y que ante la disyuntiva del trabajador o el dinero se decantaba hacia el segundo como un lobo. Bonita entrada.

Montse dijo...

Eastriver, eso ocurrió no hace mucho tiempo ya que la empresa cerró en 2006, y no eran los primeros empresarios, sino los últimos que llegaron y que ni conocían ni querían conocer al personal.
A mi hermano le pilló ya con cierta edad y no dudó en irse porque tenía otro empleo, si no, hubiera tenido que tragar, como tantos otros.
Gracias, un abrazo.

Mari-Pi-R dijo...

Cuando las empresas cambian de propietario siempre los empleados pierde en ello, pero hizo bien tu hermano de quejarse y dejarlos plantados.
Seguramente que le fue mejor.
Lo mismo digo de Trini, los hilos y la belleza.
Besos

Gemma dijo...

Que hermanito más guapo que tenemos!!!
Mal, muy mal se portaron con él en Fabra; tantos años trabajando sin bajas.
Muchos besos para ti Juanito!
EH! Yo todavía presumo de que mi hermano es un hombre muy atractivo, además de buena persona.
Un abrazo.

Júlia dijo...

Nuestro hermano Juanito ha sido una persona muy trabajadora, honesta con una gran sensibilidad, al que quiero y admiro muchísimo por su gran calidad humana.

Se portaron fatal con él, esa gentuza no tienen ningún tipo de escrùpulos y les importa una "mierda" todo lo que hayas hecho por la empresa. Afortunadamente la dignidad de nuestro hermano estuvo a su altura.

Teniendo Juanito novia, iba yo con ellos muchísimas veces, sobre todo a bailar en una discoteca de la época llamada Romano Di Capri en la calle Córcega, donde eramos asiduos y disfrutamos mucho en esa étapa de nuestras vidas.

Bonitos recuerdos y es un "gustazo" teneros por hermanos.

Mil besos cariños.

Júlia dijo...

A que se parecía a Santi Carulla de los Mustangs?.

Mis amigas siempre me decian lo guapo que era mi hermano. Continúa siendolo... con más años, pero continúa.

Bona nit.

Montse dijo...

Mari-Pi-R, así es, los empleados en estos casos tienen las de perder, pero después de toda la vida en la misma empresa donde te han valorado por tu trabajo y tu esfuerzo, duele que te hagan esto.
Gracias, y un beso.

Montse dijo...

Todas presumimos de hermano, Gemma, y no es que sea buena persona, es que es "demasiado" buena persona. Como tú.
Besos, bonica.

Montse dijo...

Julia, cuando éramos niños jugábamos juntos, pero la diferencia de edad en la adolescencia nos distanció un poco ya que yo no podía ir con vosotros a la discoteca, y siempre me he quedado con ganas de ir al Romano di Capri que lo cerraron cuando yo tenía ya la edad de ir.
Sí que se parecía a Santi de Los Munstang, siempre lo decíamos.
Petonets.

Josep dijo...

Montse, es extraño pero esta vez no estoy de acuerdo con Eastriver. Mira, antes de que pasara lo de la Fabra, habia una empresa nacional de Obras Publicas de la construcción, era CyT (Cubiertas y Tejados). Tenia las oficinas y talleres el la calle Bilbao tocando a Meridiana. Yo conocia al personal de mantenimioento de sus máquinas y a los oficinistas.
Cuando aquello cerró, para no pagar a los empleados (que allí llevaban muchos años) hacian lo siguiente: Los llamaba a la oficina y les preguntaban de donde eran. Si decian de Huelva los destinaban a Bilbao. Si eran de Barcelona a La Coruña, y así sucesivamente. Claro como nadie aceptaba...a la p. calle. Creo que esto lo he recordado en más de un blog.
las marranadas ya vienen de lejos, pero ahora nos damos más cuenta porque ya empieza a ser masivo.

Un petó.

Montse dijo...

Sí Josep, el empresario siempre ha movido los hilos y ha hecho lo que le convenía sin importarle lo que había detrás. Acaparar poder y riqueza ha sido su máxima.
Siempre hay algunos casos que se salvan, como la historia que me contó un señor de Sabadell, que lo pondré en un post dentro de un tiempo, cuando acabe la historia familiar que ya queda poco.
Un petó.