domingo, 22 de abril de 2012

47 - DING-DONG, AVON LLAMA...



        Debía tener unos 16 años mi hermana Julia, cuando se hizo distribuidora de Avon como su amiga Margarita, durante una corta temporada.


Julia y la novia de mi hermano

    Cada una tenía un maletín en el que llevaban todo el muestrario de productos Avon. A mí me encantaba mirar todo lo que había dentro, y cuando mi hermana no estaba en casa aprovechaba para abrir el maletín y curiosear.


¡Mi hermana aún conserva
el maletín!

        Había una cajita llena de pintalabios minúsculos, de muestra, con todos los tonos, rojos, rosas, beiges... yo los probaba todos, a escondidas, claro. 


     En otra caja, una serie de frascos muy pequeños, de colonias y perfumes con diferentes fragancias, que casi me sabía de memoria ya que abría los frascos y los olía una y otra vez. Recuerdo una de ellas de la que me gustaba hasta el nombre, se llamaba "Topaze".


Un maletín con muestras
y productos Avon

       Había pequeños frasquitos de maquillaje  de diferentes tonalidades, crema para las manos, crema hidratante para el cutis con el nombre  extravagante de "moisturizing", que nadie sabía que significaba (ni ahora tampoco)...

       Julia iba de casa en casa para ofrecer una demostración de los productos, pero quien más le compraba era la familia y las amigas.

¡Qué guapa!

   A las clientas se les daba la garantía de que si no quedaba satisfecha con el producto se le cambiaría o abonaría, por lo que una señora aprovechó para devolverle la crema hidratante que había comprado con la excusa de que no le iba bien a su cutis....después de gastar casi todo el tarro. 



Julia y la novia de
 mi hermano

         En todas las casas tenían algún artículo de Avon. Las colonias venían en unos bonitos  frascos que servían de decoración y había  variedad de ellos.


 Teníamos ésta

Esta también

Y este osito 
     
       También había colonias para hombre, que venían en frascos acordes con su "condición masculina".


Con forma de pipa

Mi hermano tenía
 uno igual

       También tenían pastillas de jabón de tocador, con formas caprichosas y olores deliciosos.





       Pero las pastillas de jabón jamás se utilizaban, se ponían en el armario, entre la ropa para aromatizarla. Algunas venían en un pequeño cestito de vidrio que adornaba el tocador del dormitorio.

Igual que esta

          Avon era un comodín a la hora de hacer un regalo y no se sabía el qué. Así que con una colonia se regalaba también algo que servía de adorno.

El perrito tenía dos cristalitos
brillantes como ojos

      Julia estuvo poco tiempo de distribuidora Avon, ya que el género debía abonarlo ella por adelantado y esperar poder venderlo, y los números no salían.

Julia, con una compañera

      Lo de Avon lo compaginaba con su trabajo en la oficina, ya que Julia empezó a los 14 años a trabajar en una notaría en el Paseo de Gracia. El primer día de trabajo, cuando llegó a la notaría, oyó que decían en el despacho contiguo "Hoy va a venir una chica nueva, que aunque parezca que tenga 18 años, sólo tiene 14". Y es que mi hermana  era muy alta y aparentaba más edad en esa época.


   Al cabo de un tiempo cambió de empleo para ir a Ecube, una empresa relacionada con laboratorios farmacéuticos, y más tarde estuvo muchos años en Laboratorios Ern, donde, después de casada, trabajé yo también durante tres años.

Cuando Julia trabajaba
en Ecube

Julia entre dos compañeros 
de Ecube

Con unos compañeros en la festividad 
de Sta. Apolonia, patrona de los
 odontoestomatólogos (dentistas, vaya)



16 comentarios:

Gemma dijo...

Guapo mi hermano y mis hermanas también.
¿Es que no hay nadie feo en esta familia?
Yo también jugué más tarde con ese maletín y esas pinturas. Le pintaba los labios a mis muñecas con esos pequeños pintalabios.
Un abrazo y un besito!

Mª Trinidad dijo...

Muy guapa y menudo tipazo, tod@s sois muy guapos esa es la verdad.
Y sí yo tengo cosas todavía del AVON, había una chica, que vendía y le comprábamos de todo, y el Topaz, ahora que lo pienso olía muy fuerte, pero nos lo poníamos, me acuerdo que era como una crema verdad?
Tú tienes más memoria que yo amiga Montse.
Un beso y muy bonito.

Montse dijo...

Gemma, en la familia Mora, no, jeje.
Los minipintalabios estaban ya hechos una guarrería de tocarlos nosotras ¡Cómo nos gustaban!
Besitos.

Montse dijo...

Mari Trini, Julia tenía un tipazo, y le decíamos todos que debería haber sido modelo, porque además andaba y se movía con una elegancia...
Ahora no me pondría por nada del mundo esos perfumes tan fuertes, pero entonces nos llamaban la atención, y sí que estaba también en crema.
Gracias, y besos.

Eastriver dijo...

Qué guapas Julia y todas... Lo de distribuidora Avón se convirtió en una categoría genial de la época. Yo recuerdo sólo las pastillas de jabón que efectivamente tenían un olor muy agradable. Los perfumes no los recuerdo. Aunque sí alguna distribuidora con su maletín que vendría por casa.

Enric H. March dijo...

Montse, m'acabo d'enamorar de la Julia. Què guapa està amb el vestit blanc! Res, que ho havia de dir.

Et vaig seguint en la distància perquè molts dels teus records són també els meus i m'agrada aquesta manera que tens d'explicar les coses des de dins, com a fets viscuts i il·lustrats amb les vostres fotos.

Sóc del Clot, però visc al carrer Trafalgar des de 1982. El barri ha canviat molt, però tinc presents moltes de les referències que fas servir.

De les reunions d'Avon en tinc un record molt clar, la meva mare n'havia fet i jo n'havia vist unes quantes. Evidentment, tinc una visió des de l'altre costat i com a noi. Un dia en parlaré.

Montse dijo...

Las pastillas de jabón es que olían tan bien...y esa costumbre de ponerlas en el armario, creo que se ha perdido. Quizá sea porque ahora se usa jabón en crema para las manos y nos hemos desacostumbrado a comprar las pastillas de Heno de Pravia, La Toja...
Gracias, Ramón.

Montse dijo...

Enric, la meva germana segur que es sentirá molt afalagada per el teu comentari.

Nosaltres fa molt anys que no vivim al barri, pero anem moltes vegadas i encara tenim familiars, i sí que ha canviat molt, massa per algunes cosses.

Moltes gracies.

Júluia dijo...

Que bonitos recuerdos Montse, y que bien los reflejas con esa ternura en todos tus post que siempre acaban emocionándome.

Bonitas fotos, has puesto las que estoy mejor, pero en la mayoria no estaba "tan mona", de joven con poquito que te arregles le sacas partido.

Que gracia tienes hasta para poner el título, eres una gran artista y podías haber sido una gran escritora (todavía estás a tiempo), ponte a ello.



Lo mejor de nuestra familia es el gran cariño que nos tenemos y que crece con el aumento de ella.



Gracias Enric, a pesar de los años continúa gustando la amabilidad de tus palabras, te lo agradezco.

Molts petons.

Mari-Pi-R dijo...

A Julia en estas fotos le veo una mirada como a tu mama, es normal, pero me parece que ella se le parece mas que tu.
Buenos recuerdos de la venta de Avon.
Besos

Montse dijo...

¿Cómo que no estabas tan mona? Eras guapísima y con unos ojazos...y aunque más madurita, sigues siéndolo.
Animo, que hoy estás un poco blandengue con esa gripe.
Besos, cariño, cuídate.

Montse dijo...

Hola, Mari-Pi-R, de jóvenes éramos bastante diferentes, aunque con el tiempo nos vamos pareciendo cada vez más. Julia era la que más se parecía a nuestro padre, pero seguramente también tiene algún parecido con mi madre.
Muchos besos.

Enric H. March dijo...

¡Ostras, Julia, no esperaba que estuvieras por aquí ni que fueras a leer mi comentario! Pero bueno, dicho queda :)

Que tingueu totes una bona diada de Sant Jordi!

I tu també, Ramon! I per cert, com has vingut a parar aquí? En els blocs es produeixen connexions ben curioses!

Josep dijo...

Estais guapísimas en todas las fotos, realmente si que pareceis modelos...
las cosas de Avón yo las conocia por haberlas visto. Los perfumes no megustaban, olian muy fuerte. Decian que el EEUU les gustaba este olor, sin embargo el jabón si que estaba bien.

Feliç Sant Jordi.
Una rosa.

Montse dijo...

Gracies, Enric, bona diada de Sant Jordi per tú també.

Montse dijo...

Yo tampoco me pondría ahora los perfumes de Avon, tan fuertes. En EEUU tienen unos gustos muy diferentes y exagerados, hasta en el blanco de los dientes, que van al dentista a blanquearlos y se los ponen "blanco nuclear" que hay que ponerse gafas de sol para mirarles, lo oí en TV3.
Gracias, Josep, y que pases un buen día de Sant Jordi tú tambien, petons.