lunes, 13 de febrero de 2012

18 - NUESTRO ENTRAÑABLE BARRIO - MERCADO

ALGUNAS DE LAS FOTOS DE ESTE POST SON REGALO DE MARI TRINI, DE SU ESTUPENDO BLOG "LAS MENTIRAS...QUE SON MUCHAS EN LA VIDA..."

     De tanto en tanto se oía una musiquilla inconfundible ¡Tiroriiiiií, rorí! que  a mí me transportaba a un cuento que tenía mi prima Laura sobre este personaje. Era el afilador tocando su chiflo para avisar a los vecinos de su llegada, y los que tenían cuchillos o tijeras que no cortasen bien, se los bajaba para que los afilara. Llevaba una muela que rodaba a base de bajar y subir el pie sobre un pedal, y al acercar el filo del cuchillo despedía chispas. Más tarde se modernizaron y lo hacían con una moto que al ponerla en marcha hacía rodar la muela.

El afilador
El chiflo es el instrumento que 
tocaba

   Al final de la calle Fonollar, en la Pl. S. Cucufate, había un kiosco pequeño al que llamábamos "el carretó" y allí nos comprábamos las chucherías de entonces, el chicle Bazooka, los "tramusos", las chufas, las pipas, los relojes de pulsera de lata con una goma y las "sorpresas" que consistía en un rulo de papel y de dentro te salían diferentes cosas cada vez.

Su forma era de tres discos 
enganchados

Las chufas se comían secas o
remojadas

"Tramusos" también llamados chochos

   En todo barrio humilde que se precie no puede faltar "l' home del sac", y también lo teníamos. El pobre hombre se ganó el apelativo debido a que siempre iba con un saco cargado a la espalda recogiendo trastos viejos (en la actualidad usan carros de supermercados o viejos carritos de la compra) . Recuerdo una vez que estaba comiendo en casa de mi vecina Conxita, desde cuyo balcón se veía la replaceta,  y que en ese momento pasaba el hombre por ahí y nos amenazaron que lo llamarían si no nos comíamos el plato de sopa con sémola que nos habían puesto.

L'home del sac", como en 
todos los barrios

    También había una mujer a la que llamaban "La rateta", porque no era muy agraciada, y también era el terror de los niños. Cuando nos la encontrábamos por la calle nos quedábamos petrificados y nos paraba y nos preguntaba si nos habíamos acabado toda la comida, entonces nos tocaba la cabeza con los nudillos de su mano y se los olía y nos decía "hoy has comido sopa" o "carne" o "pescado". La mujer tenía asumido el papel de ogro infantil y creo que le gustaba.

    Nuestra madre iba a comprar al mercado Sta. Caterina, que lo teníamos allí mismo. Cerca de una de las entradas estaban las bacallanerías, y en una de ellas, siendo mi  hermano Juanito muy pequeño, se puso a lamer una mojama a espaldas de mi madre, hasta que el dueño de la parada se dió cuenta y le dijo "¡Señora, que su hijo está chupando la mojama!" y mi madre tuvo que pagarla. 


El mercado antes de la remodelación

Las paradas de bacalao
   Las payesas con sus verduras frescas estaban en otro recinto dentro del mismo mercado y las triperías (menuts) estaban en paradas fuera del mercado, en Av. Francesc Cambó.

De paseo con la tieta Anita, Julia y mi
 madre en la Av. Francecs Cambó y
a la izquierda el mercat Sta. Caterina


Yo, por el mismo lugar

    Entonces se compraba la sangre de los pollos cuajada y nuestra madre la echaba en los fideos a la cazuela. 


     Y las pescaderas, zalameras, llamaban a las clientas "reina, mira que pescado más fresco tengo" o "cariño, llévate sardinas que están pescadas hoy".

Las "tripaires" estaban en ese lado

   Fuera del mercado, algunos días, venía un señor con un burro cargado de "cantis", cazuelas y otros objetos de barro, que hacía las delicias de los críos.


 Siempre se ponía en el mismo sitio







23 comentarios:

Mª Trinidad dijo...

Fantástico querida Montse, y tienes dos fotos delante del mercat de Santa Caterina a mano izq. según ves la foto.
Vaya lujo amiga, y estás monísima y muy guapa, ya se te veía, siempre observando y mirando acompañada de tu madre, es precioso el post, en primera persona, te felicito un abrazo muy fuerte Montse.

Montse dijo...

Gracias, Mari Trini, sí es una suerte tener fotos con el mercado al lado, como dice Julia hay fotos de todo..todo, o casi. Cuídate mucho y quédate en la cama con tu caldito, a ver si te recuperas pronto, que con este frío vamos a caer todos enfermos. Muchos besos, guapa.

¡Ah! buscando la imprenta de Jaume Giralt que dice Josep, de la cual no hemos encontrado nada, hemos hecho un descubrimiento sobre un tío de mi padre que es la reoca. Luego te cuento.

Eastriver dijo...

Yo también soy fan del blog de Trini, que es una mujer que me hace pasar tan buenos ratos con su blog y con todo lo que sabe... es como una cronista oficial de Barcelona. Ella enriquece la ciudad, cosa que también haces tú desgranando estos recuerdos.

Frente a tanto blog reiterativo y aburrido, el tuyo es fresco y verdadero. Porque es como la vida que pasa en forma de recuerdo y de instante.

Montse dijo...

Es cierto, Eastriver, yo no sé de dónde saca Mari Trini tanta información de cosas de las que nunca había oído, ¡mira que lo de los juegos en las piedras, me ha dejado...!
Muchas gracias por ser tan amable con mis recuerdos, los que todos tenemos y nos gusta sacar de vez en cuando y reírnos de ellos, casi siempre, aunque también haya tristes, claro, pero ganan los alegres por goleada. Un abrazo.

Mari-Pi-R dijo...

Te leo y revivo mi pasado en muchos momentos.
El hombre del saco era un cuento que mi abuela me lo contaba cuando no quería comer, lo conoces?, la verdad que me gustaría leerlo de nuevo, apenas lo recuerdo.
Un abrazo

Gemma dijo...

Montse, yo todavía tengo miedo del "Home del Sac". !Que olor el de los chiclets Bazzoka!. Tenía el recuerdo del Mercat como un edificio muy grande y al entrar hace poco lo vi pequeño; ¿será que he crecido yo?
Besos.

Gemma dijo...

Mari Trini, entre Montse y tu podríais hacer un documental. Haceis un trabajo estupendo. Un abrazo.

Montse dijo...

Hola, Mari-Pi-R, todos los de esa época vivíamos soñando o temiendo los mismos personajes. La verdad es que del hombre del saco sólo sé la historia de que se llevaba a los niños, pero nunca he oído el cuento, pero lo buscaré a ver si lo encuentro. Un beso.

Montse dijo...

Gemma, yo creo que el mercado antes tenía el techo más alto y por eso daba otra sensación de más grande, o quizás es que nosotras hemos crecido un poquito, poco ¿Eh?
Juanito ha hecho un descubrimiento sobre un tío del papa, vete al capítulo 2 - LA FAMILIA MORA - LA FAMILIA MERINO que te sorprenderás ¡Vaya familia! Un beso.

Josep dijo...

Montse, ya hace varios dias que cuando te leo pienso en un escritor, -que además lo conocia personalmente- Era Paco Candel, te acuerdas de él?. Pues mira, yo lo digo, y quien sepa más sobre la Obra de Candel o que sea mejor crítico que lo confirme o me diga que no es verdad.
Yo encuentro que hay mucha similitud en según que fases de tus escritos.
hoy por ejemplo casi todo: hasta que tu madre tiene que pagar el bacalao...jajajaja.

Yo también tengo la suerte de conocer a Mari Trini, es una mujer genial. Ramon lo hace mejor cuando habla de vosotras. Podria decir que Ramon lo borda.
Ah, me parece que te has olvidado de alguien importante: El paragüero, ostras, vaya otro personaje!!

Un petó.

Josep dijo...

Montse, yo ya hace meses que no pregunto de donde saca la documentación Mari Trini. Me rendí hace tiempo.

Júlia dijo...

Relatas todo con una naturalidad que haces que retroceda en el tiempo y vuelvo a sentir, oir, oler y ver aquellos años de nuestra infancia tan dichosos para los hermanos (no tanto para nuestros padres).

Al lado del "carretó", se ponia a veces, un señor que vendia ungüento de serpiente en unas pequeñas cajitas metálicas decoradas y si no
recuerdo mal se utilizaba para curar problemas de piel, quemaduras, etc...

Tenemos fotos hasta del desaparecido mercat de Santa Caterina.... estamos en la Historia de nuestro barrio.

Muy bonito todo y lo escribes como eres tú, con esa chispa tan ocurrente y graciosa que tienes y que nos hace pasar tantos buenos ratos.

Vaya con el descubrimiento de Juanito, me gusta tu suposición del asunto.

Petons i fins demá.

Montse dijo...

Josep, nunca he leído nada de Paco Candel, su libro "Donde la ciudad cambia su nombre" es muy conocido y se me habrá pasado, pero ahora me ha picado el gusanillo y lo leeré cuando pueda. Espero que a mí nadie me ponga una querella, si te digo la verdad, a veces he pensado poner otros nombres, pero parecía que estaba mintiendo cuando explicaba algo, además lo que cuento tampoco es nada del otro mundo, y no me va a leer tanta gente porque no es un libro.
Lo de "paragüeroooo" sí que me suena también, ya lo creo.
Un petó.

Montse dijo...

Julia, cómo se te nota que eres mi hermana, no lo puedes ocultar, jajaja. Es verdad que lo del ungüento de serpiente lo habías explicado en alguna ocasión, pero de eso no me acuerdo, yo iba a por faena, a por las pipas. Un beso.

Josep dijo...

Montse, creo que no me he explicado bien. No digo que estés copiando nada ,o que lo imites. Lo que digo es que parece como si yo estubiese leyendo "
Els altres catalans",o esta que dices tu."Donde la ciudad cambia su nombre"
Si puedes búscalo en la biblioteca. Sus libros se leen con un cariño especial, porque es la vida de las gentes que le rodean. Igual que a ti.
Me gustaria que de verdad te haya picado el gusanillo, ya me diras alguna cosa. Si me equivoco me puedes tirar un jarrón por la cabeza, vale?

Montse dijo...

Jajaja, Josep, me parece que la que no se ha explicado bien soy yo, para nada he pensado que tú dijeras que copio de Candel, ya me gustaría a mí parecerme en algo a él, pero ahora que he leído mi comentario anterior parece que te esté pegando la bronca, eso me pasa muchas veces porque soy muy impulsiva, y ¡halaaa! tal como lo pienso lo escribo, y luego cuando lo veo reflejado y publicado me doy cuenta de que no es exactamente lo que quería decir, eso mismo me pasó ayer con un comentario que te hice sobre la imprenta y que cuando lo leí me horroricé y lo borré. Estoy segura de que no tendré que tirar ningún jarrón a tu cabeza, porque me encantará leer a Paco Candel, si puedo hoy mismo voy a la biblioteca.
Un petó.

Mª Trinidad dijo...

Pero qué fuerte, miro tu post y veo que me habéis nombrado...Con razón ayer me pitaban los oídos, pensaba que era del costipado, pero he visto que no.
Atodos os digo empiezo por tí querida Montse, no me gusta que me nombreís, me abruma y la sensación que me da no me agrada, en serio, yo soy una sencilla mujer de 58 años, que empezó con la informática con 56, y la historia siempre me ha gustado y siempre he leído muchos libros de historia ahora más y mientras más aprendo más cuenta me doy de lo poco que sé...
Y a tí Josep, te tiraré de las orejas cuando te vea y espero que pronto, y a tu amigo Ramón, que es estupendo y muy educado, con tu permiso tambien le riño un poco, porque no tengo mucha confianza, como con vosotros, que hablo por TF.y quieras que no es muy grato.
Bueno una vez reñidos tod@s, os lo pido por favor , me da mucha vergüenza y rubor y eso a mi edad no es muy normal...
Os envío a tod2s un fuerte abrazo con mis mejores deseos para todo@s vosotr@s.
Un abrazo Montse.

Mª Trinidad dijo...

A ti, David Forcada y otras 2 personas más personas más les gusta esto.

David Forcada molaba mas como era antes el barrio de santa caterina con sus callejones y su fauna, lo que hay ahora no tiene nombre
Hace 4 horas · Ya no me gusta · 1
MTrinidad Vilchez Muchas gracias David, Júlia y Montse, sois unos cielos de majos...Abrazos y gracias.
Hace 2 horas · Ya no me gusta · 1

Oscar Vidal Gimeno DIOS TRINI QUE RECUERDOS MAS BONITOS
hace aproximadamente una hora · Ya no me gusta · 1
MTrinidad Vilchez Son de Montse: Y su blog es fantástico, lleno de recuerdos y mucho cariño, muchas gracias cuando lo vea se pondrá muy contenta, eres un sol OSCAR, un abrazo y gracias.

Montse dijo...

Muchas gracias, Mari Trini, ¡Qué maja eres!, por cierto, ya estoy reñida y abrazada, pero prefiero quedarme con lo último, jaja.

Anónimo dijo...

Hola Montse ! Vivo en Buenos Aires, soy argentina, hija de Carlos Serrano, un español ya fallecido. Desde sus 2 años hasta su exilio post-guerra civil, mi padre vivió con su familia, en la calle Fonollar n° 2, frente a lo que hoy me enteré -gracias a “Google street view”- se llama plaza San Cucufate. Siguieron viviendo en ese lugar mis tías Paca y Carmen y aunque luego se mudaron a otro barrio, conservaron el piso por lo menos hasta 1974 en que fui a visitarlas, conocí el departamento y me presentaron a una vecina que había conocido a mi padre. En 2001 fui a Barcelona, decidida a no dejar de recorrer nuevamente el barrio y tomarme una foto en la puerta de la casa. Varias personas me recomendaron no ir porque los turistas eran muy fácilmente reconocidos por ladrones. Pocos peligros me hubieran hecho desistir, y como no suelo sentir al prójimo como un enemigo, recorrí igualmente esas calles. Allí conversaban varios grupos de jóvenes inmigrantes, a los que no les gustó nuestra presencia y terminaron arrojándome un pote de mostaza sobre la espalda de mi abrigo por lo que tuve que irme sin llegar a la puerta de la casa ni sacar la cámara de mi bolso. Tengo muy pocos datos de mi padre ya que él murió cuando yo tenía 19 años y no era afecto a los relatos. Por lo que me he quedado con la necesidad de completar las piezas faltantes en el rompecabezas de mi historia familiar. Los mayores ya no están y me dio mucho gusto encontrar tu blog. También yo fui una niña que masticó Bazooka y aún está, en la otra orilla y dentro de mí, esperando construir el relato incompleto. Cualquier dato que aparezca, será disfrutado y agradecido. Gracias por prestarme tus recuerdos, Catalina Serrano (catyserrano02@yahoo.com.ar)

Montse dijo...

¡Hola, Catalina! Me ha hecho mucha ilusión que mi blog te traiga recuerdos de tu padre y de su vida en Barcelona. No sabes lo que me indigna ver el barrio en esas condiciones de inseguridad, donde los paseantes tienen que ir con mil ojos para que no les atraquen, me apena que por culpa de esos indeseables no pudieras llegar al portal donde vivía tu padre. Hace 36 años que vivo en Sabadell, a 20 minutos en coche de Barcelona, y siempre que puedo voy por mi antiguo barrio a recorrer mis calles, las que quedan porque el ayuntamiento destruyó medio barrio, y mi casa ya no existe. Mis abuelos también fueron inmigrantes, de otros lugares de España, pero inmigrantes al fin y al cabo, y siempre hubo respeto y convivencia entres los vecinos, algo que tendrían que aprender muchos de los que viven ahora allí. Gracias por pasar por aquí, y espero que puedas llenar ese rompecabezas familiar, y si mi blog te ayuda en algo, estaré muy contenta. ¡Saludos!

Antonio Herrera Valiente dijo...

LA LECHE EN POLVO Y LA CARTILLA DE RACIONAMIENTO
Se me amontonan los recuerdos agradables de la infancia. De pequeño acompañaba a mi madre, con la cartilla de racionamiento, al bloque 11 a recoger la leche en polvo y el queso de color amarillo que enviaron los americanos. Del reparto se encargaba la señorita Eduarda (hermana del padre Emilio), y una familia paisanos de mis padres. Ella se llama María Rodríguez, y su marido Cristóbal López. María me dice: “tus padres eran como de la familia.
Antonio Herrera

Montse dijo...

Antonio, a pesar de las necesidades que se pasaban, era una infancia feliz, sabíamos disfrutar con lo que teníamos. Otra cosa son los equilibrios que tenían que hacer los mayores, sobre todo nuestras madres, para poner un plato de comida en la mesa. He de decir que a mí ni a mis hermanos no nos faltó nunca. Gracias y un saludo!