sábado, 28 de enero de 2012

10 - LA FABRICA DESLITE EN POBLE NOU



    Mientras mis hermanos iban al colegio y yo era aún muy pequeña, yo iba con mi madre  a la casa donde iba a limpiar, me sentaba en una silla en una especie de galería con grandes cristaleras donde entraba el sol y esperaba que ella acabara. Era un piso de la calle Gombau, cerca de casa, con una escalera espléndida con ascensor, el único que yo conocía en aquel barrio.


Julia y yo

En este edificio trabajaba
mi madre

   La señora, que se llamaba Engracia y era muy amable, siempre trató con respeto a nuestra madre y pasados los años, siempre que nos la encontrábamos por la calle, se interesaba por nosotros. Al cabo de unos años nuestra madre fue operada de apendicitis y la Sra. Engracia iba a verla al hospital y le dejaba dinero debajo de la almohada. Tenía un único hijo que tenía un buen trabajo en la Nestlé y nuestra madre decía que "era un chico muy inteligente".

Mi hermano, mi madre y yo
en el terrado de casa

     En Deslite, con el transcurso de los años a nuestro padre le hicieron encargado de almacén, por lo que empezó a cobrar un poco más y decidió comprar la cámara fotográfica que tanto deseaba.

   Cuando vemos esas primeras fotos hechas con la cámara, no podemos dejar de reírnos diciendo  "¡En vez de una cámara podía haber comprado una lata de pintura para el piso, que falta hacía!", pero afortunadamente no lo hizo y hoy podemos disfrutar de ver esos momentos, el piso ya se pintó después.


Mi padre en la fábrica

 Mi padre probando la cámara haciendo
una foto en el espejo del bufet

Esta foto parece sacada de una película
 de Fellini, según mi hermana Julia

Era Navidad, a juzgar por las neules,
 el cava y ¡la mano de mortero para
partir el turrón duro!

   Muchas veces fuí con mi madre a llevar la comida a mi padre a la fábrica de Poble Nou. Recuerdo que cruzábamos las vías de un tren,  y un olor como dulzón que provenía de las fábricas. Pasábamos por una fábrica de hielo, donde me quedaba embobada mientras veíamos deslizarse las barras que luego compraríamos por trozos en las bodegas del barrio para las neveras. También había por allí una vaquería donde ordeñaban a las vacas y  me asomaba a verlas con curiosidad.


Barras de frío hielo...

    Había un edificio, el cual decía nuestra madre que era un hospicio y que había niños que "pobreticos, no tienen ni padre ni madre", y yo siempre intentaba ver esos niños a través de unas ventanas a ras del suelo, pero sólo oía el bullicio infantil. Hace poco me he enterado, gracias a mi amiga Mari Trini y su estupendo blog "Las mentiras... que son muchas en la vida", que ese edificio era "Protección de Menores".


Yo miraba por las ventanas a ras de suelo

     En Deslite entró a trabajar también mi tío Pepito y a veces la fábrica organizaba excursiones, con autocares, para las familias de los trabajadores, así que íbamos toda la familia, tíos, primos.... Recuerdo que una vez estuvimos en la fábrica a unos repartos de premios de una exposición filatélica.


Mi tío Pepito de broma con 
un compañero de Deslite


GRACIAS, MARI TRINI, POR ENCONTRAR ESTAS FOTOS DE DESLITE

El día del reparto de premios

Premiaron también a algunos niños

Un sobre conmemorativo igual que éste
 estuvo por casa mucho tiempo

    En la misma fábrica trabajó una telefonista a la que le gustaba cantar, convirtiéndose más tarde en Cristina, y luego Cristina y los Stop, la que cantaba "tres cosas hay en la vida, salud, dinero y amor".

Cristina

    En la empresa se portaron muy mal con nuestro padre. Cuando en el año 1977 le diagnosticaron su grave enfermedad, anemia aplásica, tuvo que dejar el trabajo, y un día, al cabo de un tiempo, quiso volver a ver a sus antiguos compañeros de trabajo por lo que fue a la fábrica a hacerles una visita.

En Deslite, celebrando la goleada 
del Barça


    Entonces la empresa la llevaban los hijos de los antiguos dueños que habían sido buenas personas y tenían en gran estima a nuestro padre y a todos los trabajadores. Los nuevos empresarios le denegaron la entrada. Debieron pensar que su enfermedad era un cuento, o sencillamente que como ya no les era útil le recibieron de ese modo. Se fue para casa deshecho, el disgusto que se llevó nuestro padre fue muy grande y ese día lloró amargamente. Mi hermana Julia quiso ir a la empresa a decirles lo que se merecían, pero mi padre no se lo permitió.

Mi padre con un compañero

   La empresa Deslite cerró la fábrica alrededor de los años 90.


  

22 comentarios:

Mª Trinidad dijo...

Mi querida y estimada amiga Montse:
De verdad me dejas fuera de órbita, con tus palabras y como escribes las cosas, yo te doy las gracias , pero eres tú el alma de tu blog, y a como sabes, ni me tienes que nombrar las cosas se hacen con y del corazón y no hay nada más que decir...
Como tú haces tu blog con ese corazón tan enorme que tienes y es lo que reflejas, amor y cariño, sensibilidad y eres fantástica, amiga Montse.
Un abrazo y mis felicitaciones, un beso Mari Trini.

Montse dijo...

Querida Mari Trini, dicen que es de bien nacidos ser agradecidos, y además no cuesta nada, al revés, me encanta ponerlo.
¡Que te salga buenísimo el bacalao al pil-pil!, yo tengo para comer patatas estofadas con sepia y almejas.
Un besazo.

Josep dijo...

Montse, es la tercera vez, si, la tercera vez que leo lo que has escrito. A mi modesto entender lo explicas muy bien, y si no te molesta te diré que parece que lo que corresponde a tu padre y donde trabajaba, lo has escrito para mi.
Mira Montse, el recorido que haciais para llegar a Deslite -dices que cruzabas unas vias- era: o un tren de mercancias que venía por donde están Las Golondrinas o bien las vias que venian de Marina y entraban en la estación de França.
Las fábricas que olíais como dulzón era la Martini Y Rossi de vermut, y otra de turrón que estaba al lado.
Lo de la Protección de Menores (la Prote) maldita palabra y maldito Centro. (Mari Trini lo explica muy bien). Y llegamos a Deslite. Las fotos en los talleres los he reconocido al instante, y así como el otro dia te decia que no me acordaba de tu padre, hoy, al verlo con otros, y en más fotos ya dudo.
Si hacemos cuentas yo tenia 19 años cuando dieron aquellos premios.
Pero hay algo que si tu no lo escribes yo no lo digo, y es que yo había oido que a un encargado no lo querian porque estaba enfermo. Ahora que tu dices que tenia una Anémia Aplasica, entonces creo que no me cabe ninguna duda.
Me estoy alargando mucho Montse, solo pedirte si puede ser decirnos que fue de tu padre con esta enfermedad. Enfermedad que ahora si que se lo que es, pero antes no lo hubiese sabido.
Montse, no hace falta decir que vuestra historia es un poco la mia, aunque sea por la olor de las fabricas, lo mal que lo pasaban aquellos niños en la maldita "Prote" o en Deslite....
Un petó.

Mª Trinidad dijo...

Pues que aproveche reina, tienes una pinta de cocinar rico, rico, un beso y muchas gracias Montse

Montse dijo...

Josep, no te imaginas lo que me ha emocionado leerte. Cuando mi padre enfermó no se sabía exactamente lo que le ocurría porque no era, como tú dices, una enfermedad conocida, algo que ahora se oye con más frecuencia, por desgracia. Esta enfermedad, como bien sabes, le dejaba sin fuerzas, agotado, cuando iba al Clínic y le hacían transfusiones revivía hasta que las reservas se iban agotando. Transcurrió esos años entre estancias en el Clínic y casa, a sus dos hermanos les hicieron pruebas para un posible transplante de médula pero resultaron incompatibles y entonces aún no existía la Fundació Carreras. Dentro de la enfermedad llevó una vida bastante normal, pero las complicaciones derivadas se fueron acumulando y falleció en octubre de 1991. Lo que le hicieron en la empresa no permitiéndole entrar es imperdonable, después de tantos años trabajando allí, quizá creían que era algo contagioso, no sé.
Josep, gracias por haber explicado tan bien los lugares del recorrido a Deslite, me ha encantado ¿Quién sino tú que vivías allí iba a conocer mejor todos esos sitios? Un petó.

Júlia dijo...

Montse, que bien reflejas con esa memoria excepcional que tienes, esos momentos tan entrañables vividos en nuestra infancia.
La Sra. Engracia, una gran señora.

Que buena inversión hizo con la cámara fotográfica, gracias a ella tenemos nuestra vida en imágenes de casi todos los momentos dulces.

El camino tantas veces recorrido a pie y en ocasiones en tranvia hasta Deslite, era toda una aventura y como muy bien describes, con esos olores que quedan en algun rincón de nuestra memoria para siemmpre.

Lo mires como lo mires, fueron de una crueldad imperdonable no permitir la entrada a la empresa para saludar a los compañeros. Cuando se le diagnóstico la enfermedad, yo estaba embarazada de mi hija Miriam, y cuando el papa murió, mi hija tenía 14 años, esos años son los que duró su enfermedad con idas y venidas al Clinic.

Montse, yo tambien me he emocionado mucho con el comentario de Josep. Muchas gracias Josep.
Besos.

Anónimo dijo...

Que fotos más bonitas. Y que familia más guapa tengo. Yo no hice esos viajes a Deslite; pero si acompañe a la mama a casa de la Sra. Engracia. Mal, muy mal se portaron con el papa en la fábrica después de haber trabajado allí tantos años. Yo creo que tenían miedo que pudiera insinuar que su enfermedad era culpa de los materiales que había tocado o respirado allí.

Gemma dijo...

Mari Trini, si, mi hermana cocina de maravilla. Mi pena es que de todos mis hermanos han heredado la habilidad culinaria de mi madre, todos menos yo.

Gemma dijo...

El comentario de antes que pone anónimo también soy yo. Montse todavía no controlo el ordenador como tú. Besos.

Mª Trinidad dijo...

Seguro que el anónomo eres tú mi querida Montse, no te pongas triste que estás haciendo una terapia magnífica, de que el recuerdo tod@s tus seres queridos, desde donde están, en el cielo te están viendo y estás superorgullosos de tí y de tu estupenda familia.
Un abrazo de Domingo, de aquellos fuertes y con todo mi cariño.

Mª Trinidad dijo...

Querida Gemma:
Por lo que he hablado con Montse, hemos hablado sobre todo de su blog y cosas similares, pero de comidas no, y me daba que ella le gustaba y lo hacía muy bien.
Otro abrazo de domingo para tí.

Montse dijo...

Anónimo o Juanito, me decía Julia que una vez llevaron a Deslite unos bidones de productos químicos que olían fortísimo y el papa no estaba de acuerdo con la ubicación e hizo lo posible porque los llevaran al patio para que los trabajadores no lo respiraran pero no consiguió que los movieran del sitio ¿quién sabe? Muchas empresas tienen algo que esconder.

Mª Trinidad dijo...

Casi Todas...Besos.

Nacora dijo...

Me he leído esta entrada y las dos anteriores, que todavía tenía que ponerme al día.

Qué de cosas, vivencias y experiencias se pasaban en aquel entonces, cosas que hoy en día la gente de mi edad no sabe ni sabrá lo que es.

Como hablábamos el otro día, qué bien se lo pasaban antes, viendo esas fotos de tu padre y tu tío, haciendo el tonto. Actualmente nadie (con esa edad) se hace fotos así, por miedo a hacer el ridículo. ¡Cada vez nos volvemos más aburridos! Aunque muchos seguimos haciendo esas cosas, pues hay que disfrutar de la vida todo lo que se pueda =D


Y de verdad, que de pequeña te parecías un montón a mí (bueno, más bien sería al revés! que yo me parecía a ti de pequeña).

Lo de la fábrica es impresionante... Hay gente para todo, no sé cómo pudieron decirle eso, no dejarle entrar ni para saludar a sus compañeros de trabajo, qué injusto.

Bueno, sigue subiendo cosas! Siento si ultimamente no estoy mucho al día, entre deberes (y lo del fanzine), cuando tengo tiempo libre se me olvida pasarme por aquí, pero no es porque no me interese!! (sino, no te comentaría). Se me olvidan muchas cosas a veces (por eso adoro tener agenda para las clases, sino me estresaría mucho).

Un beso mama, ¡te quiero!

Montse dijo...

Te pareces a mí pero en bonito, cariño, ahora, el mal genio también lo has sacado de tu madre, lo siento hija, jejeje.
Un petonet y t'estimo molt.

Mari-Pi-R dijo...

La mejor inversión que pudo hacer tu padre, comprar la cámara fotográfica, mi padre nunca fue aficionado a la fotografía, por esto tenemos tan pocas fotos.
Es todo una joya tus fotos y gracias por compartirlas.

Montse dijo...

Desde luego, Mari-Pi-R, mi padre no salía de casa sin la cámara fotográfica, y no era, lo que se dice un buen fotógrafo, tenemos muchas fotos con las cabezas cortadas, jajaja, pero bueno también tienen su gracia. Un beso.

Anónimo dijo...

Jesus.P,yo fui unos de esos niños ,de la prctecion de menores ,desde el año 1961,asta 1971,en ese coleguio solo ubo miseria y abusos ,es la forma de educar el franquismo,tengo 58 años y todabia tiemblo de la brutalidad ,que se cocia ,gracias Monse ,lo e descubierto tu Blg de causalidad ,busvcando fotos del WAT RAS,ya desaparecido

Mª Trinidad dijo...

QUERIDA MONTSE, JESUS P, ME ESCRIBIÓ LO MISMO HACE POCOS DÍAS...Y LE DIJE QUE ESCRIBIESE SUS MEMORIAS Y QUE DESAHOGASE, QUE LE SENTARÍA MUY BIEN.
bESOS MONTSE

Montse dijo...

Jesús P, me he estremecido al leer tu comentario. Puedes escribir todas las veces que quieras en este blog y explicar tus vivencias, aunque como bien te aconsejó mi amiga Mari Trini del blog "Las mentiras...que son muchas", creo también que deberías escribir tus experiencias en un blog, te haría bien. Yo he escrito este blog gracias a Mari trini que me animó a hacerlo y te aseguro que mientras escribía he llorado y he reído acordándome de años pasados, y ahora estoy contenta de haberlo hecho. Tus vivencias, por haber vivido esos años en ese horrible edificio, serán tristes, que duda cabe, pero te desahogarás contándolo y sabiendo que hay personas que cuando lo lea te apoyarán y te animarán. Si te animas a hacerlo y no sabes cómo, me lo preguntas e intentaré ayudarte en lo que pueda.

Anónimo dijo...

Hola! mi padre trabajó en una fabrica llamada deslite en la calle Badajoz, poble Nou, hacín cojinetes para automoción. Es de la que hablais??
Un saludo

Montse dijo...

Hola Anónimo, sí, hablamos de la misma fábrica. Con toda seguridad se conocían mi padre y el tuyo, mi padre estuvo muchos años allí. Si supiera el nombre de tu padre le preguntaría a mi tío Pepito que también trabajó allí y quizá lo recuerde.
Un saludo y gracias.